El callo es una hipertrofia de la capa córnea de la piel, con un núcleo central duro. La presión dolorosa que ejerce se debe a la inflamación de las capas subcutáneas.
Los callos son una defensa de la piel contra la presión continua de los zapatos. Los callos, por tanto, se evitan fácilmente utilizando un calzado cómodo.
Ungüento de consuelda
En una sartén se calientan 250 g de manteca de cerdo pura. A continuación se agregan de cuatro a seis raíces de consuelda frescas, lavadas y finalmente troceadas. Se deja espumar todo una vez, se remueve bien y se retira la sartén del fuego. Se tapa la sartén y se deja enfriar durante toda la noche.
