El tamaño de los poros depende del factor genético. Sin embargo, el cuidado a la piel tiene una gran influencia. Cuando éstos se llenan de secreciones grasas y sebáceas, tienden a abrirse. Esto sucede porque las supuraciones de la piel se acumulan en los poros debido a que no pueden salir.
Una vez que están abiertos, no se pueden volver a cerrar. Es un mito que los poros se abren y se cierran. Muchos productos cosméticos comerciales lo prometen, pero no es así.
La solución
La forma más efectiva es evitar que las acumulaciones de células muertas e impurezas obstruyan los poros. A continuación algunos consejos al respecto:
